Segundo día en Chad.

Ayer conocimos un poco la ciudad, N’djamena, comimos con el obispo en sillas pero sin mesa comida local y a dormir.

Hoy misa a las 8, vista a enfermos del barrio de Mousel, y más tarde bailes regionales.

Cada día más consciente de lo afortunado que soy y de la ayuda que podemos ofrecer.
La realidad de aquí….huesos rotos mal soldados o inyecciones mal puestas que te pinzan un nervio y te dejan cojo con 12 años para toda tu vida
Casas sin agua corriente ni alcantarillado. Basura amontonada. Pero te dan lo poco que tienen.

Mañana lunes, por fin conoceremos la escuela.

 

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